Psicoterapia y psicología en
adultos y adolescentes

La psicoterapia (terapia psicológica) es un proceso de comunicación interpersonal entre un profesional experto (terapeuta) y un sujeto necesitado de ayuda por padecer trastornos mentales o problemas de salud mental (paciente), que tiene como objeto producir cambios para mejorar la salud mental del segundo. 

La psicología se encarga de estudiar los pensamientos, los afectos, las emociones y el comportamiento del ser humano, siendo su principal cometido la ayuda a la persona que sufre. Gracias a la psicoterapia proporcionamos una intervención de mejora de la salud del paciente. A través de la palabra esencialmente, creamos una relación de confianza con una sólida alianza terapéutica.

Sabemos que no todas las enfermedades responden de la misma manera a los tratamientos, por este motivo llevamos a cabo una atención absolutamente personalizada de cada caso, ofreciendo a cada paciente la modalidad más eficaz para su recuperación.

Este proceso de comunicación se rige por unas normas y el establecimiento de un contrato terapéutico entre el paciente y el terapeuta. En todo tratamiento psicoterapéutico se deben plantear metas de corto alcance, como: dormir mejor, dejar de tener pesadillas, superar una fobia… y metas de más largo alcance como, por ejemplo: aprender a amar, reconquistar el gusto por la vida, superar la soledad, fortalecer la autoestima, etc.

En las sesiones de psicoterapia y psicología se trata de encontrar a un terapeuta por el que, a través de la relación que establezca con nosotros, su interés y su talento, pueda modificarnos la manera de ver y de sentir.

Desde nuestra clínica de psicología, promovemos la adquisición de nuevas habilidades que permitan al paciente, tanto adulto como adolescente, alcanzar un mayor grado de autonomía y autoestima, otros modos de enfocar la existencia y la posibilidad de responsabilizarse de lo que hacen, fomentando la capacidad de adquirir mayor libertad a la hora de estar e intervenir en su entorno.

La psicoterapia está considerada hoy como el tratamiento de elección para una parte importante de los trastornos mentales y problemas de salud mental. Ésta ha demostrado la misma eficacia que los psicofármacos, si se usa como alternativa a estos, en una serie de trastornos.

Hay una cantidad creciente de trabajos que establecen la superioridad de la eficacia del tratamiento combinado (farmacológico y psicoterapéutico) sobre cualquiera de las dos alternativas, lo que sustenta la conveniencia científica de la valoración en cada caso de un posible tratamiento combinado.